| Año
nuevo, vida nueva. Esta es la mejor ocasión para dejar atrás
las viejas y malas costumbres y sustituirlas por otras mejores. Desde
aquí me gustaría hacer mi particular recomendación,
porque no se me ocurre un vicio más sano que ir al cine…
bueno, sí, hacer deporte, pero de eso imagino que se encargarán
en otra sección. Lo cierto es que no podría encontrar
mejor argumento para convencer a los lectores que la película
que nos ocupa.
Peter Jackson, el genio, el multioscarizado, el inclasificable, regresa
después de cinco años e innumerables rumores de proyectos,
con la obra que menos cabría esperar de un hombre con su trayectoria.
Desde mi Cielo es la adaptación de la novela homónima
de Alice Sebold, que trata sobre cómo una adolescente, violada
y asesinada, observa desde el paraíso, un lugar capaz de transformarse
en casi cualquier cosa que la persona desee, la forma en que el suceso
ha destrozado a su familia y como el responsable cada vez está
más lejos de ser encontrado por la policía. Un libro lleno
de sentimientos que ha arrancado lágrimas a millones de lectores
en todo el mundo. Pero ¿cómo encaja esta historia con
el aclamado creador de Braindead, Tu Madre Se Ha Comido a Mi Perro,
la película MÁS gore jamás hecha (que por cierto,
es una coproducción española)? Pues lo cierto es que bajo
una gruesa capa de látex, blandiblub y sangre negra, todo ello
marca Weta Workshop, el Señor Jackson también tiene su
corazoncito, como demostró en su momento con Criaturas Celestiales
y ha dejado entrever en el resto de su filmografía.
Una de las decisiones más polémicas ha sido la de eliminar
del guión cualquier escena en la que se muestre explícitamente
la agresión sexual de la que es víctima la protagonista,
la joven Saoirse Ronan, cuya madre piensa que habría sido traumático
para ella y además no hubieran conseguido la calificación
adecuada para la película, evitando que llegue a todo tipo de
público. En el guión sigue contando con su esposa Fran
Walsh y Philippa Boyens como colaboradoras.
El reparto se completa con Rachel Weisz, Mark Wahlberg y Stanley Tucci
al que siempre es agradable ver en un papel de su talla.
Promete suspense y sensibilidad a partes iguales, un espectáculo
soberbio como no podía ser menos viniendo de un perfeccionista
como Peter Jackson. Desde ya una de las películas del año. |